Pokémon Scarlet y Pokémon Violet llegaron con grandes expectativas: un mundo abierto, nuevas mecánicas, una nueva región inspirada en la Península Ibérica… Sin embargo, al final, lo que nos presentan es una entrega que se siente incompleta, con muchos problemas técnicos que arruinan la experiencia y que, tristemente, muestran lo que parece una falta de pulido en una de las franquicias más queridas y rentables del mundo.
Un Mundo Abierto Roto
La idea de un mundo abierto en Pokémon es algo que los fanáticos han soñado durante años, pero lo que Game Freak ha logrado aquí no es más que una ilusión. La región de Paldea, que se supone debe ser un entorno vibrante y diverso, se siente vacía y desordenada. Los espacios abiertos están llenos de nada: largas extensiones de terreno sin vida, sin actividad o interés más allá de los Pokémon salvajes que aparecen al azar.
Lo más decepcionante es la falta de interactividad. En un mundo que nos promete libertad, el diseño del mapa es completamente incoherente. Hay zonas que parecen no tener propósito alguno, y las ciudades, aunque grandes, están prácticamente vacías, sin ofrecer ninguna sensación de "vida". Además, el rendimiento técnico es absolutamente inaceptable. Durante mi tiempo de juego, experimenté constantes caídas de frames, texturas que tardaban demasiado en cargarse y animaciones horrendas. En un juego de Pokémon de nueva generación, esperar este tipo de problemas es una enorme decepción.
Gráficos Dañados por la Prisa
Es innegable que Pokémon Scarlet y Pokémon Violet no lucen bien, y no me refiero solo a la falta de detalles en los modelos de los personajes, sino a la inconsistencia general del diseño gráfico. Los Pokémon tienen una textura plana y anticuada, y sus animaciones son toscas y poco fluidas, lo que hace que la interacción con ellos se sienta mecánica y vacía. Las ciudades que inicialmente parecen prometedoras se ven vacías de detalles, y las texturas del entorno tienen un aspecto borroso que no hace justicia a la consola Switch.
La falta de pulido gráfico en un juego tan esperado es inexcusable. Es evidente que Game Freak no tenía el tiempo ni los recursos suficientes para entregar lo que realmente se esperaba de una nueva entrega de Pokémon. Los problemas técnicos no solo afectan la estética, sino también la jugabilidad.
Mecánicas Nuevas Que No Aportan Nada
Una de las nuevas características de Scarlet y Violet es el sistema de Teracristalización, que básicamente cambia el tipo de un Pokémon durante la batalla. Sin embargo, esta mecánica no añade nada realmente innovador al juego. Aunque puede parecer interesante al principio, pronto te das cuenta de que es solo una herramienta para hacer las batallas más fáciles y predecibles. Al final, esta mecánica termina siendo más un truco visual que un cambio significativo en el combate.
Además, el sistema de combate sigue siendo el mismo de siempre, sin apenas cambios desde Sword y Shield. A pesar de que algunos cambios eran necesarios, Game Freak no ha logrado innovar lo suficiente en este aspecto para justificar el lanzamiento de un nuevo título principal de Pokémon. La fórmula sigue siendo la misma, y no parece haber habido ningún esfuerzo real para hacerla más profunda o entretenida.
Los Pokémon Nuevos... Y Los Viejos Problemas
La nueva generación de Pokémon incluye algunas criaturas interesantes, pero muchas de ellas son, francamente, olvidables. Algunos diseños se sienten completamente forzados, y no hay la misma creatividad que en generaciones pasadas. Al mismo tiempo, es frustrante que, una vez más, no se haya logrado resolver el problema recurrente de los Shiny Pokémon, que siguen siendo increíblemente difíciles de encontrar debido a un sistema de probabilidad opaco y frustrante.
Conclusión
Pokémon Scarlet y Pokémon Violet se sienten como un juego inacabado, una promesa rota por las expectativas y una experiencia a medio camino. La transición a un mundo abierto ha sido mal ejecutada, los problemas técnicos son abundantes y las mecánicas nuevas no aportan nada verdaderamente innovador. Aunque es divertido por momentos, Pokémon sigue estancado en la misma fórmula de siempre, sin dar ese salto que muchos esperábamos en una nueva generación.
En resumen, Pokémon Scarlet y Pokémon Violet son un paso atrás para la franquicia. Si bien la base de Pokémon sigue siendo sólida, estos títulos muestran la falta de dedicación en su desarrollo y un claro apresuramiento por lanzarlos. Si eres fanático de la serie, seguramente disfrutarás de algunos momentos, pero si esperabas algo revolucionario, probablemente te sientas decepcionado.

